Y tú, ¿en qué coordenadas has sido feliz?

Después de ver este vídeo y secarme el sofocón, porque llorar es lo que suelo hacer con cualquier historia de perros (que miedo me da un capítulo de La Patrulla Canina), pensé en todo lo que guardan unas coordenadas. Reflexiona un momento. Sí, pelos de punta.

Así que volví a muchas de las coordenadas donde he sido feliz. Inevitablemente, también a aquellas en las que no lo fui. En las que libré batallas, en las que tuve grande historias, las que trajeron un golpe de suerte o aquellas otras en las que reí mucho.

Me pareció algo mágico. 

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Slow life: una sesión de cuidados que incluye regalo.

Anoche, mientras el darling horneaba una pizza de centeno integral con masa handmade (aquí hasta las pizzas, hija) vegetal, yo curraba. No he dejado de hacerlo en todo el finde! Eso y limpiar, que es mi forma de evasión (que al menos no es fiscal).
Estoy empezando a pensar que lo de estar en casa de relax es una mentira que me digo cada semana, porque el relax que promete paseos y pelis se convierte en jornadas de  doce horas de ordenador y quebraderos de cabeza.
Escribo esto para comprometerme en público a dejar de hacerlo y así, además, ayudar un poquito a todas las que estamos igual de jod…
Qué dura la vida del freelance!

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Madera y piedras semipreciosas. Los collares que querrás llevar siempre!

Te lo digo así de rotunda porque le regalé uno a mi Anita en su día de la madre y después de emocionarse y dar saltos de alegría (ya os contaba que es mujer agradecida) me sacó del armario su último trapo adquirido y me preguntó muy entusiasmada si le quedaba bonico.

Y por supuesto que sí, y por supuesto que estaba mi madre de estupenda que no me extrañaría que la sacasen en algún blog de estos de estrit estail. Sigue leyendo