¡Marchando una bien fresquita de novedades!

Recuerdo con nostalgia esos años en los que sólo con pensar en junio te hacían los ojos chiribitas, al estilo Marujita Díaz. Pero ay Diosito lo que ha cambiado el panorama… vacaciones de verano tururú. Yo este 2016 pienso en junio y se me abren las carnes, oigan, con una web en eterna construcción que me trae por la calle de las Amarguras. Sueño con despertar un día, abrir el panel y que los más de 300 productos estén colocados en su sitio, con fotos descripciones y traducciones hasta en chino mandarín. Sigue leyendo

Los bolsos hechos a mano por mujeres más bonitos del mundo.

Qué invento el del bolso, ¿eh? Madrecita, qué haría yo sin esos habitáculos colgantes para guardar cosas. Para guardar nivel Mary Poppins, que cuando te dispones a cambiar las cosas a otro que te va mejor con el look te das cuenta que habías empezado la mudanza. ¿Y de perder cosas dentro? De eso mejor no hablamos. Que ya no se cuántos  microinfartos he sufrido por supuesta pérdida de teléfono o de las llamadas que he hecho a mis amigas buscando hospedaje a altas horas de la noche porque no tenía llaves… Que resulta que si tenía pero estaban en el Narnia de mi bolso. Sigue leyendo

Lo bonito, si es bueno, es lo mejor.

El domingo salí a desayunar con mi madre, que algún gusto tenía que darle después de tenerla todo el finde con la aguja para terminar vuestros encargos. El caso es que nos encontramos con una simpatiquísima mujer, Loli, que años atrás atendía la tienda más bonita de ropa infantil de mi pueblete: Mimo.

Con sus escaparates yo soñaba y mi madre sufría, porque era la que pagaba, y con sus conjuntos me gané la aclamación de familia y allegados haciendo mis pases de modelos en cualquier lugar que se terciase. Era una niña fina (porque no comía, que tardé tres horas en terminarme un melocotón) y bien vestía (para pena de mi padre que llevaba el sueldo a casa). Sigue leyendo

Divertida y llena de color, la primavera se acerca… ¡Novedades!

Miro la fecha: ¡estoy escribiendo esto un 22 de febrero! Que aun queda invierno es un dato que sólo sostiene el calendario. Al menos en Extremadura, veo que disfrutaremos de 19 grados de máxima hasta donde alcanza mi app del tiempo. El solete alegra las tardes y los pijamas recalentitos empiezan a hacerme criar pollos…

Y no te creas, que por muy atractivo que suene todo esto a mi me entran ganas de agarrarme a mis abrigos y gritar ¡que nooooo! como un niño el primer día de cole. Creo que hacerse adulto es preferir el invierno, encontrar gustirrinín en vestirse de cebolla durante tres meses. Sigue leyendo

¿Hasta dónde llega el amor de madre? ¡Novedades!

Buh. Mu lejos, mu lejos, mu lejos. El amor de madre no conoce fin. Una madre por una hija puede verse metida en líos gordos como bordar sudaderas a mano y otras mil historias que se le ocurren a una y a las que su señora madre dice: pues claro, hija, yo te lo hago.

El salón de mi casa, 4 de la tarde. Mi padre se afana en enseñarme matemáticas y mi madre borda. Mientras mi padre resopla desesperado por mis bajas cualidades para los números le pregunto a mi madre qué hace: esto, una mantelería para Fulanita; aquí unas sabanitas, que Nosequién va a ser madre; aquello un cuadro para la cocina de TalycualSigue leyendo

“How to wear… Camisas”

Atemporal, unisex, elegante, urbana, blanca, vaquera, estampada, para todas las edades y por supuesto, para todas las ocasiones.

La camisa, esa prenda que llevamos a primeras citas, a entrevistas de trabajo, que se abre paso en ocasiones de gala y también nos salva de bajar a  por el pan medio decentes. Ese pedazo de tela abotonado que nos hace sentir súper femeninas aunque se la hayamos mangado al darling. Sigue leyendo