Los hilos que comparten dos generaciones: bordar como terapia.

He confesado en anteriores ocasiones, especialmente en Instagram, lo que me gusta a mí un suplemento dominical. Así que mi madre que es muy servicial, los manga los domingos en el bar donde desayuna y los acumula en mi cuarto hasta mi siguiente visita. Al principio le daba cosa “por si el bar tenía cámaras” pero yo creo que ya le mola esa miaja de adrenalina. Sigue leyendo

Los bolsos hechos a mano por mujeres más bonitos del mundo.

Qué invento el del bolso, ¿eh? Madrecita, qué haría yo sin esos habitáculos colgantes para guardar cosas. Para guardar nivel Mary Poppins, que cuando te dispones a cambiar las cosas a otro que te va mejor con el look te das cuenta que habías empezado la mudanza. ¿Y de perder cosas dentro? De eso mejor no hablamos. Que ya no se cuántos  microinfartos he sufrido por supuesta pérdida de teléfono o de las llamadas que he hecho a mis amigas buscando hospedaje a altas horas de la noche porque no tenía llaves… Que resulta que si tenía pero estaban en el Narnia de mi bolso. Sigue leyendo

Marrakech, Essaouira y la magia de viajar.

Lo sabéis si me seguís en Instagram: me enamoré de una platanera y bebí cerveza de estraperlo cada noche. Sucedió en Marrakech hace apenas unos días, tan pocos que aun me estoy recuperando de la ruptura con esos troncos fuertes y altos coronados por unas hojas verdísimas y enormes… Ay, ¡platanera de mi amor!

Le regalé los billetes de avión al darling en Reyes porque no sabía cómo sorprender y ser original sin continuar llenando la casa de muñecos y otros objetos frikis de Star Wars. Y elegí Marrakech, además de porque los billetes eran una ganga (ay que vé, que tó lo tengo que contar), porque estaba dentro de mis destinos más deseados, quizá el que más. Sigue leyendo

Lo bonito, si es bueno, es lo mejor.

El domingo salí a desayunar con mi madre, que algún gusto tenía que darle después de tenerla todo el finde con la aguja para terminar vuestros encargos. El caso es que nos encontramos con una simpatiquísima mujer, Loli, que años atrás atendía la tienda más bonita de ropa infantil de mi pueblete: Mimo.

Con sus escaparates yo soñaba y mi madre sufría, porque era la que pagaba, y con sus conjuntos me gané la aclamación de familia y allegados haciendo mis pases de modelos en cualquier lugar que se terciase. Era una niña fina (porque no comía, que tardé tres horas en terminarme un melocotón) y bien vestía (para pena de mi padre que llevaba el sueldo a casa). Sigue leyendo

Divertida y llena de color, la primavera se acerca… ¡Novedades!

Miro la fecha: ¡estoy escribiendo esto un 22 de febrero! Que aun queda invierno es un dato que sólo sostiene el calendario. Al menos en Extremadura, veo que disfrutaremos de 19 grados de máxima hasta donde alcanza mi app del tiempo. El solete alegra las tardes y los pijamas recalentitos empiezan a hacerme criar pollos…

Y no te creas, que por muy atractivo que suene todo esto a mi me entran ganas de agarrarme a mis abrigos y gritar ¡que nooooo! como un niño el primer día de cole. Creo que hacerse adulto es preferir el invierno, encontrar gustirrinín en vestirse de cebolla durante tres meses. Sigue leyendo

¿Hasta dónde llega el amor de madre? ¡Novedades!

Buh. Mu lejos, mu lejos, mu lejos. El amor de madre no conoce fin. Una madre por una hija puede verse metida en líos gordos como bordar sudaderas a mano y otras mil historias que se le ocurren a una y a las que su señora madre dice: pues claro, hija, yo te lo hago.

El salón de mi casa, 4 de la tarde. Mi padre se afana en enseñarme matemáticas y mi madre borda. Mientras mi padre resopla desesperado por mis bajas cualidades para los números le pregunto a mi madre qué hace: esto, una mantelería para Fulanita; aquí unas sabanitas, que Nosequién va a ser madre; aquello un cuadro para la cocina de TalycualSigue leyendo

Entrenamos nueva temporada con estas joyitas bellísimas.

Estrenar. Es que se nos dibuja un sonrisote solo de pensar en estrenar algo, ¿verdad? Así me siento yo, a tope de ilusión, de ganas, de sonrisas. Se me ha hecho eterno este tiempo en el que recibía novedades, preparaba sesiones, disparaba fotos y las ordenaba para subirlas a la shop. Uf, qué ganas contenidas de enseñar todo lo que llegaba en las redes, qué nervios por estrenar las fotos, por contaros en cada correo la cantidad de marcas que tenía guardadas. Paradójicamente, desde el día 6 de enero hasta hoy ha sido como vivir en una noche de Reyes sin fin, con esa ilusión de abrir paquetes, de enseñárselos a todos y de estrenar. ¡Sobre todo de estrenar!

Y con esa sonrisa que lleva encendida desde entonces, os presento las primeras de las muchísimas novedades que ya tenemos aquí escondiditas esperando salir cada jueves (bueno, lo de la puntualidad como ves no es mi fuerte 🙂 ) Ahora sí estreno fotos ¡y nueva temporada! Sigue leyendo