Nada, mujer, si es sólo un detalle…

La de veces que habremos soltado esta frasecita cumplida agachando la mirada en plan santísima y sonriendo mientras nuestros carrillos se ponían dulcemente colorados… por no decirle a la otra parte “mira, Paqui, que complicao es regalarte, hija, que na’ te gusta y tó lo cambias y yo es que quería agradecerte que eres más maja que las pesetas, pero que trabajo me has dao, chiquilla”.

Y es que es de bien nacidos ser agradecido que ya lo decía mi madre, la tuya, y todas las abuelas por lo siglos de los siglos, y el vecino del quinto y tu tío cuando venía de Pamplona. Lo que pasa es que algunas veces pues se nos complica la ecuación porque piensas en un detallín y todo te parece poco, o se va de presupuesto, o no sabes si es de su agrado, o crees que de eso ya tiene cientos. Sigue leyendo

Marrakech, Essaouira y la magia de viajar.

Lo sabéis si me seguís en Instagram: me enamoré de una platanera y bebí cerveza de estraperlo cada noche. Sucedió en Marrakech hace apenas unos días, tan pocos que aun me estoy recuperando de la ruptura con esos troncos fuertes y altos coronados por unas hojas verdísimas y enormes… Ay, ¡platanera de mi amor!

Le regalé los billetes de avión al darling en Reyes porque no sabía cómo sorprender y ser original sin continuar llenando la casa de muñecos y otros objetos frikis de Star Wars. Y elegí Marrakech, además de porque los billetes eran una ganga (ay que vé, que tó lo tengo que contar), porque estaba dentro de mis destinos más deseados, quizá el que más. Sigue leyendo

¿Por qué envenenas tu cuerpo serrano?

Ya he contado por aquí, por ejemplo en este post  que hace un tiempo que cambié mi alimentación. Cambie la forma en que lo hacía y pasé de pensar que me cuidaba a cuidarme realmente, aumentó mi nivel de consciencia y me hice responsable de la energía que le estaba dando a mi cuerpo y por lo tanto a mi vida. Y ese cambio me llevó a otros igual de necesarios, como el de la cosmética,  y me hizo saber cosas que cambiaron para siempre mi rutina diaria. Porque… Sigue leyendo

¿Cuánto talento cabe en Barcelona?

Barcelona es la ciudad más turística de España. Esto lo sabías, ¿no? ¿Y sabías que es la cuarta ciudad del mundo con más selfies? Sólo detrás de Londres, Nueva York y Amsterdam. Gran parte de ellos en el Parque Güell, que es el lugar más fotografiado de nuestro país. Una ciudad tan maravillosa guarda montón de curiosidades que te recomiendo investigar. Algunas son fascinantes y otras muy divertidas 🙂

Si has tenido la suerte de pasearla (no digamos ya de vivir allí) habrás notado que está llena de gente, llenísima. Todo el tiempo, todo el año. De hecho, cuando nos preguntan, ¡los propios turistas nos molestamos de que seamos tantos! Y sin embargo no importa cuanta gente la transite, hay inspiración para todos. Su energía no se consume. Porque eso es lo que pasa con Barcelona, que inspira. Que te llena de vida, te renueva las ganas, te estimula la creatividad… A mi parecer, es la mejor ciudad para ser creador. De algo, de lo que sea. Fotos, música, pan, cerámica. Todo se recibe en Barcelona. Artesanos del barro en el Born, músicos en el Raval, fotógrafos en Gràcia, chefs en la Barceloneta, publicistas en Sant Antoni… Sigue leyendo

Lo bonito, si es bueno, es lo mejor.

El domingo salí a desayunar con mi madre, que algún gusto tenía que darle después de tenerla todo el finde con la aguja para terminar vuestros encargos. El caso es que nos encontramos con una simpatiquísima mujer, Loli, que años atrás atendía la tienda más bonita de ropa infantil de mi pueblete: Mimo.

Con sus escaparates yo soñaba y mi madre sufría, porque era la que pagaba, y con sus conjuntos me gané la aclamación de familia y allegados haciendo mis pases de modelos en cualquier lugar que se terciase. Era una niña fina (porque no comía, que tardé tres horas en terminarme un melocotón) y bien vestía (para pena de mi padre que llevaba el sueldo a casa). Sigue leyendo

Divertida y llena de color, la primavera se acerca… ¡Novedades!

Miro la fecha: ¡estoy escribiendo esto un 22 de febrero! Que aun queda invierno es un dato que sólo sostiene el calendario. Al menos en Extremadura, veo que disfrutaremos de 19 grados de máxima hasta donde alcanza mi app del tiempo. El solete alegra las tardes y los pijamas recalentitos empiezan a hacerme criar pollos…

Y no te creas, que por muy atractivo que suene todo esto a mi me entran ganas de agarrarme a mis abrigos y gritar ¡que nooooo! como un niño el primer día de cole. Creo que hacerse adulto es preferir el invierno, encontrar gustirrinín en vestirse de cebolla durante tres meses. Sigue leyendo